Benzema se aísla en el fútbol

El francés Karim Benzema prosigue su idilio con el Bernabéu
Benzema celebra su gol frente al Sevilla
Fuente: Agencias

Zidane dió la clave el pasado sábado al afirmar: “Benzema tiene que concentrarse en el fútbol. Hemos hablado y quiero que pienso solo en ello”. Al decir eso confirmó lo que ya se sabía, quiere a Karim centrado, blindado pese a todos los problemas extradeportivos de su entorno. Benzema respondió al día siguiente frente a Sevilla siendo el mejor de los blancos y quien afinó la potencia de la BBC.

En ese partido, Karim volvió a ser el socio de todos. Capaz de abrir la lata, de dar una asistencia a Bale, de realizar un taconazo para lanzar una contra y de crear los espacios necesarios ante un rival que jugó con seis defensas. Para derribar el muro de granito de Unai Emery, Zidane contó con la precisión de cirujano de un jugador que, sobre el campo, no entiende de presión. Cuanto más difícil es la situación, más fácil la hace el francés.

Ante el conjunto hispalense, Benzema anotó su vigésimo gol en la presente Liga, quedándose a solo una diana de su mejor registro con los blancos a falta de ocho jornadas para el final del campeonato domestico, que logró la temporada 2011-2012. En dicha temporada marcó tambien su tope de goles como profesional, con un total de 32 anotados en una temporada en la que el equipo ganó una Liga y consiguió infinidad de récords.

Este año Benzema ya ha abierto el marcador en 11 ocasiones. Y esa es otra faceta nueva del francés. Se ha convertido en el mejor abrelatas de la Liga, y del Real Madrid. No llega tarde al banquete para darse un festín ante un rival ya abatido. Al tiempo que depura su técnica boxística en Valdebebas, ha aprendido a golpear directo en el mentón de los rivales.

Otra cosa que sorprendió fue su estado físico. No parecía el de un jugador que llevara más de tres semanas sin jugar. Su lesión no le hizo perder ni un ápice de frescura, ni mental ni físicamente. Tuvo la chispa necesaria para imponerse a sus pares a lo largo de los 81 minutos que permaneció sobre el terreno de juego del Bernabéu. Es más, muchos piensan que Zidane le sustituyó para que se llevase la ovación y no por que estuviera demasiado cansando. La realidad, es que seguramente Karim podría haber jugado los noventa minutos sin problemas.

Karim seguirá cuidando su aspecto físico esta semana en Valdebebas. En el club está encontrando el cariño que en su país algunos le siguen negando. Un cariño al que el responde con creces, afirmando incluso que “no van a conseguir que me rinda”, tras sucederse las malas informaciones sobre él. Porque, es cierto, que pese a su buen rendimiento dentro del campo, desde Francia le siguen lloviendo malas noticias, incluyendo su no convocatoria con la selección solo 72 horas ates de jugar frente al Sevilla. Pese a todo, Deschamps dejó abierta la puerta a Benzema en la próxima convocatoria para la Eurocopa, en la que su figura se antoja clave en las aspiraciones francesas de lograr el título ante su público.

Lo cierto es que, polémicas al margen, el retorno de Benzema fue una gran noticia para el madridismo en general y para dos de sus compañeros en particular. Cristiano y Bale, los otros dos integrantes de la BBC, saben que sus prestaciones mejoran de forma exponencial cuando Karim les acompaña sobre el terreno de juego.

El portugués y el galés son, fundamentalmente, dos jugadores potentes. Benzema, aunque tampoco va corto en ese aspecto, aporta la pausa necesaria para la generación de espacios en el ataque madridista. Su capacidad para mezclarse multiplica la capacidad de amenaza del ataque blanco, que con él en el campo encuentra senderos en situaciones que, en su ausencia, conducen a callejones sin salida. Todo es más fácil con Benzema, el futbolista asociativo y coral, sobre el terreno de juego. El socio de todos. Porque, en el Real Madrid, todos aman a Karim.

@Santi_RMFan_EC

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